Víctor Raúl Haya de la Torre: Fragmento del manifiesto emitido desde la clandestinidad en el Perú, febrero de 1932

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LINEA APRISTA 11/12/2025.- Aspiramos a la máxima justicia y al máximo bienestar para nuestro pueblo. Pero no confundimos esa gran aspiración ideal con las arduas etapas que impone el largo camino para alcanzarla. No sostenemos que la tarea del aprismo sea definitiva o eterna; por el contrario, sabemos que podrá —y deberá— ser superada. Sin embargo, estamos convencidos de que, en nuestra generación y en nuestra época, el Aprismo ya ha señalado una misión y trazado un rumbo.

Para llevar adelante esta obra esforzada y redentora hemos fundado un Partido donde no tienen cabida quienes no estén dispuestos a sacrificarlo todo por la causa del nuevo Perú. Nuestra disciplina, nuestra organización, nuestra unidad y nuestro absoluto desinterés personal constituyen medios morales indispensables de educación individual, social y política. Son virtudes necesarias en un país que, históricamente, careció del ejemplo edificante de conductores esclarecidos.

Es preciso insistir en ello: tan importante como la reorganización material del país es su moralización. Ambas tareas están íntimamente vinculadas. Los mejores programas económicos y políticos fracasarán si no van acompañados de un esfuerzo decidido y sincero por la educación moral del Perú.

Para nosotros, estos dos objetivos son fundamentales. Por eso, mientras presentamos un programa integral de reorganización económica y política, ofrecemos también, en las filas de nuestro Partido, una escuela de austeridad y sacrificio destinada a hacer posible esa transformación. Con esa convicción avanzamos hacia la “Peruanización del Perú”.

Fuente:Víctor Raúl Haya de la Torre, El Plan de Acción.

Con comentarios de la c. Nydia Málaga, Lince.

Reproducción autorizada con la mención siguiente: ©LineAprista

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