Haya de la Torre convoca a la unidad nacional y exige un Perú basado en el trabajo y la justicia social

Créditos Wikipedia
LÍNEA APRISTA 13/02/2026.- El líder aprista reafirmó su llamado a la transformación del país mediante el esfuerzo colectivo y criticó duramente la improductividad estatal y los privilegios burocráticos.

Lima, 21 de julio de 1967. — En un encendido discurso pronunciado ante miles de simpatizantes congregados en la Plaza San Martín, el líder histórico del aprismo, Víctor Raúl Haya de la Torre, reafirmó su llamado a la unidad nacional y a la construcción de un nuevo modelo de país sustentado en el trabajo, la productividad y el compromiso colectivo.

Durante su intervención, el dirigente señaló que su autoridad no respondía a una condición individual, sino a su rol como representante de un movimiento político fundado con una vocación profundamente integradora. Recordó que, desde sus orígenes, el Partido Aprista proclamó su apertura a todos los peruanos dispuestos a participar en la tarea histórica de transformar la nación.

“Nuestro llamamiento está en pie”, enfatizó, al tiempo que subrayó que la oposición ejercida por su organización nunca tuvo un carácter destructivo, sino que respondió a una posición principista orientada a construir, y no a obstaculizar, el destino del país. En ese sentido, reafirmó que el objetivo permanente del aprismo ha sido la consolidación de un Perú Nuevo, inspirado en el ejemplo de las naciones que alcanzaron el progreso mediante el esfuerzo sostenido, el sacrificio y la voluntad colectiva.

En uno de los momentos más enfáticos de su discurso, Haya de la Torre cuestionó duramente las estructuras improductivas que, a su juicio, frenaban el desarrollo nacional. Rechazó la existencia de sectores que vivían al margen del esfuerzo productivo y criticó la permanencia de privilegios burocráticos sostenidos por el erario público sin una contribución proporcional al desarrollo del país.

Asimismo, advirtió sobre el peligro de destinar recursos del Estado a actividades que no generan crecimiento ni bienestar sostenible, insistiendo en la necesidad de orientar el gasto público hacia obras e iniciativas que impulsen la producción, el empleo y el fortalecimiento económico nacional.

El líder aprista sostuvo que el Perú enfrentaba no solo un desafío político y económico, sino también una tarea moral y psicológica: la formación de un nuevo ciudadano, consciente de su responsabilidad histórica y comprometido con el desarrollo nacional. En esa línea, hizo un llamado a movilizar las energías del país y a construir una nueva mentalidad basada en la disciplina, el trabajo y la solidaridad.

El mensaje pronunciado en la Plaza San Martín reafirmó el pensamiento doctrinario de Haya de la Torre, centrado en la justicia social, la dignificación del trabajo y la construcción de un Estado al servicio de las grandes mayorías, en lo que consideraba una misión histórica destinada a forjar el verdadero destino del Perú.

Fuente: Belmonte, Víctor Raúl Haya de la Torre: Discursos y Documentos.

Comentarios: Nydia Málaga, Lince.

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